Posteado por: raquel | Abril 16, 2008
CATEQUESIS SEMANA VOCACIONAL PARA NIÑOS
OBJETIVOS:
1. Descubrir que Jesús nos invita a dar un testimonio.
2. Reconocer personas que han dado testimonio de Jesús: Pedro, P. Gras y M. Inés.
3. Descubrir qué quieren hacer con nuestra vida cuando sean mayores.
INTRODUCCIÓN – ASAMBLEA INTRODUCTORIA
¿Qué os gustaría ser de mayor?, ¿por qué?. Vamos a ver la propuesta de Jesús a Pedro, quiere que le siga y que cuide de sus amigos porque lo quiere.
ACTIVIDADES
-
Ver el capítulo del video “Apacienta a mis corderos” y comentarlo: ¿qué preguntas le hace Jesús a Pedro? ¿qué le responde Pedro? ¿por qué lo hace?.¿qué significa “apacentar a los corderos”?. (Recordamos la figura de Jesús como Buen Pastor)
-
Leer y representar el cuento del Caracol que se adjunta. Representar a Jesús Caracol, a Pedro Caracol, a P. Gras y M. Inés como caracoles. Insistir en el rastro que hay que dejar y en el porqué.
-
Después de la representación ver que P. Gras y M. Inés han querido seguir el rastro de Jesús Caracol para construir un mundo mejor. Que hoy en día, hay otros “caracoles” que quieren seguir el rastro de Jesús y que son las Hijas de Cristo Rey, que lo siguen por amor y para construir un mundo mejor. Lanzar la pregunta: y tú ¿quieres ser caracol?.
-
Pedirle a una Hija de Cristo Rey que vaya a la clase y hacerle una entrevista.
A: EL RASTRO DEL CARACOL
(Esta lectura se puede representar a modo de teatro por varios alumnos. Cada uno hace de un personaje y otro hace de narrador)
- ¿Adónde vas, caracol? – Preguntó la lombriz al caracol.
- Voy a construir un mundo mejor.
- ¿Y este rastro que dejas?
- Lo dejo por si alguien quiere seguirme. ¿Tú quieres seguirme?
La lombriz lo pensó unos instantes; después, contestó:
- Yo estoy bien aquí: éste se mi mundo mejor.
El caracol se despidió de la lombriz y siguió caminando. Al pasar bajo la sombra de un avellano, el caracol se encontró con una cigarra. La cigarra preguntó al caracol:
- ¿Adónde vas, caracol?
El caracol respondió:
- Voy a construir un mundo mejor.
- ¿Y qué llevas en esa concha?
El caracol hizo un gesto de fatiga y contestó:
- Llevo el dolor del mundo. ¿Quieres ayudarme a desterrarlo?
- No,-dijo la cigarra.-. Me encuentro muy bien aquí comiendo y cantando.
El caracol bajó entristecido la cabeza y siguió caminando.
En la tapia de un huerto se le acercó otro caracol y le preguntó:
- ¿Adónde vas, caracol hermano?
- Voy a construir un mundo mejor. ¿Quieres seguirme?
- Sí, te sigo, te estaba esperando.
Los dos caracoles siguieron caminando. Iban dejando un rastro cada vez más marcado. A ellos se fueron uniendo otros caracoles que siguieron su rastro.
Ahora están llamando a tu puerta. Tú abres y preguntas:
- ¿Adónde vas, caracol?
Los caracoles al unísono te responden:
- Vamos a construir un mundo mejor. Llevamos en nuestras conchas el dolor del mundo. Y tú, ¿quieres ayudarnos a desterrarlo?